jueves, 3 de abril de 2008

A TRAVÉS DE LA VENTANA

En el ocaso de mi vida
siento la felicidad compartida
en una ruta imaginaria.
Todo es luminoso, mis pensamientos
se confunden en ese sueño incumplido.
Siento que estoy hurtando la felicidad
de alguien a quien no conozco.
Siento que mi alma se confunde
con sus flores, con sus plantas, con sus luces
cuando ellas se encienden
siento que se enciende mi alma.
¿Cómo imaginar lo que nos está vedado?
entrar en el alma de lo desconocido
para poder permitirnos un segundo de
felicidad hurtada…
Sin pensarlo, sin quererlo, sin saber
entré en ese espacio donde todo trasuntaba
alegría… esa serena alegría que da
la oración de lo que no se oye.
Lo viví como una oración… ya en mis
sueños; solo anidaba un deseo; que su alma
tuviera el encuentro de la sublimidad
del silencio.
Así corrí la cortina.
“A través de la ventana”.

Haydée J. Colombi
24 setiembre 07