viernes, 25 de abril de 2008

"Cafe Bar Cultural"

"MI ESPACIO"
Café bar cultural. Av. Emilio Castro 6402.
Email: miespacio2004@yahoo.com.ar

Encuentros

ENCUENTROS LITERARIOS

ENTIDADES
DÍAS
HORARIO

LUGAR

Coordina el escritor Miguel Angel Scarpatti


1º sábado de
cada mes

18 a 21 horas

“La Maga”
San Pedrito y
R. L. Falcón

“Por amor a la palabra” Coordinan: Ildiz y Emilia de Armas


3º viernes de cada mes

19 a 21 horas

“La Maga”
San Pedrito y
R. L. Falcón

GRUPO LITERARIO
“UTOPÍAS”


Último viernes de cada mes


19 a 22 horas

Café Ari Ca
Av. Rivadavia 11156 – Liniers

Asociación de Poetas y Escritores de La Matanza

Todos los sábados

18 a 20 horas

Casa de la Cultura – Belgrano 75
Ramos Mejía




Café bar Ari Ca
Avda Rivadavia 11156
Liniers

NOTAS POST CAFÉ

Revista Literaria UTOPÍAS

NOTAS POST CAFÉ

- Un momento de calidez y poesía es la manera más bella de amar la vida.
Manuel Martinez (31-08-07)

- Para la querida gente de UTOPÍAS que hoy cumple 15 años: Dicen que no hay que renunciar a los sueños. Ellas no lo hicieron. Lo pensaron. Le pusieron el nombre de “UTOPÍAS” y desde ese momento supieron que lo iban a lograr. Y empezaron a caminar, a sentir que valía la pena el tiempo, el esfuerzo, el cansancio, todo lo que ponían en pos de lo imaginado.
Y hoy son un árbol florecido. Esparcen la palabra, la palabra salvadora que hace al hombre digno de ser. Felicitaciones.
Elisa Vázquez

- Queridas utópicas: gracias por estos quince años, gracias por las palabras y por todo el calor que ponen en cada publicación y en cada café. Las abrazo y las quiero mucho.
Vivi García

- Feliz primavera, que todos sus sueños se hagan realidad, ¡felices 15!. Como se hicieron realidad lo que sintieron como UTOPÍAS. Mente y manos unidas, como siempre, para desparramar el BIEN en PALABRAS y en HECHOS. Con todo mi corazón.
Susana Ruiz

- Parece que la primavera y los 15 años las puso más bonitas a estas damas que día a día trabajan, investigan, escriben, crean. Además, son madres, algunas abuelas, amas de casa. Abnegadas trabajadoras.¡Felices 15 años mis queridas utópicas!
Lourdes Comerci

- El Grupo de Artistas Plásticos Liniers – Mataderos adhiere a este acto y felicita a todos los integrantes del Grupo Literario “UTOPÍAS” por estos 15 años de trayectoria, trabajando desde y para la cultura.
Es nuestro deseo que sigan unidos y con el mayor de los éxitos.
Un cordial y cálido saludo de todos y cada uno de nosotros.
Artistas Plásticos de Liniers Mataderos
- A quince años del sueño / largamente acariciado, / con tanto esfuerzo y cuidado… / con irrenunciable empeño… / El verbo es señor y dueño / de la voluntad más pura, / y con gozo se aventura / - sin asomo de recelos - / por sobre penas y duelos / apuntar a la hermosura.
Por duro que sea el tema / que en el poema se trate / es necesario que el vate / llegue a la virtud suprema. / La flecha que hacia el poema / dispara el poeta fiel / debe suavizar la hiel / de una fiereza presunta, / y habrá de mojar la punta / en un cántaro de miel.
UTOPÍAS es un nido / donde una miel de amistad / nos llega a la voluntad / de un modo claro y sentido. / Por lo que es y lo que ha sido / por la florecida huella / el más augusto laurel, / y un recuerdo a la que fiel / saluda desde su estrella.
A las queridísimas “utópicas” con inmenso cariño. Beatriz Pérez Deidda

- Felicito a todos los integrantes del Grupo Literario “UTOPÍAS” por estos 15 años de ininterrumpida labor.
Motivos de índole personal me impiden estar allí presente, razón por la cual les hago llegar a través de ésta mis mejores deseos y que sigan los éxitos. Un cálido y afectuoso saludo.
Rosa Pantano

- En este 15º cumpleaños digo ¡Presente!! Felicitaciones ¡utópicas!.
Facundo Abal

- Muchas felicidades utópicas. Les deseamos con cariño.
Mariano y Claudia

- Muchas felicidades a las chicas lindas de utopías. Las quiero mucho y Pupi pide perdón por no venir. Sandra manda un beso.
Rosana Scarabel

- A todas y cada una les dejo un abrazo grande en mi nombre y un saludo de la Comisión de Asociados del Banco Credicoop en la que siempre, de una forma u otra, se las recuerda con mucho afecto. Besos.
Norma Bianchi
- Olga Zúñiga no visita en el café literario de noviembre y nos deja estas líneas: “Tardé un poco en llegar. La cinta asfáltica se estiró en demasía. Pero valió la pena el esfuerzo. Hoy como ayer los vuelvo a ver. Estoy en UTOPÍAS. Acompaña este texto el siguiente acróstico escrito en marzo del año 2000:
U sando el noble y rico castellano
T odos aquellos que las letras amamos
O yendo el angelical llamado de una
P oética inspiración o un llanto
I nusitado, volcado en una página, nos lleva a una
A mistosa reunión de pares comprensivos
S acando a luz, íntimas confesiones labradas con amor.
Olga Zúñiga

- Abel Pereyra nos deja un poema en nuestro 15º aniversario, una de sus estrofas dice:
Hoy yo me quiero sumar a todos ustedes
con mi pequeño granito de arena
lograremos llevar adelante
cualquier utopía por más difícil que parezca.


Nota: Por último queremos agradecer a todos aquellos que nos acompañaron durante los encuentros literarios y expresaron su afecto y apoyo vebalmente, a todos: muchas gracias.

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La experiencia es un peine que te dan
cuando ya estás pelado.

Haydée Fuentes

UTOPÍAS EN PROYECCIÓN

UTOPÍAS EN PROYECCIÓN


“Todo el mundo trata de realizar algo grande, sin darse
cuenta de que la vida se compone de cosas pequeñas”
F. Clark

Más allá del discurso utópico, cada proyecto que parece irrealizable lo alcanzamos año a año. Es decir que nuestras utopías no se oxidan siguen andando hacia el horizonte infinito y vamos cargando nuestras alforjas de bellísimas cosechas que nos alimentan “despacito y sin apuro”.
En los cafés literarios ya contamos con la presencia y el aporte poético de dos jóvenes llamados a crecer: Sofía Seijo y Cristian Silva. ¡Bienvenida la frescura de sus versos! Seguramente otros lo seguirán para continuar por la senda utópica.
Distintos medios nos invitan, hablan o escriben sobre nuestra tarea.
- Radio República AM 550 – Sábados de 11 a 13 horas “Salud y Deporte por una Vida Sana” con la conducción de la periodista y abogada Fabiana Mandel y el Dr. Jaime Mandel; para comunicarse con el programa info@radiorepublica.com.ar
- Radio AM 1480 reporteó a Alcira Lucena por la Revista Literaria anterior y luego a Ana María La Greca para interiorizarse sobre los cafés literarios. Ambas fueron invitadas a leer algo al aire.
- De la Feria del Libro en el Día de España, Sala J. Hernández, está presente Utopías (invitada especialmente) a la conferencia que brinda Manuel Rivas “¿Por qué los libros arden mal?”.
- El periódico “Cosas de Barrio”, las revistas “Línea Oeste” y el “Tren de la Amistad” se ocuparon de publicar aconteceres, artículos y notas del grupo Utopías.
- Los plásticos del barrio o de zonas aledañas que nos visitan y exponen en nuestros cafés, también nos participan de sus muestras:
- “Acuarelas y técnicas mixtas” Alicia Pugliese y María Ester Palermo – Centro Cultural Marcó del Pont – Artigas 206 –Buenos Aires
“Transparentabilidad – Andamiajes – Gabinetes” Ricardo Maldonado Palacios, Patricia Di Paula, Natalia Charalambopoulos – Galería de Arte Karina Paradiso – Av. De Libertador 4700 Buenos Aires.
- El 21 de noviembre de 2007 la artista plástica Rosa Pantano inaugura una exposición de sus obras bajo el título “Imágenes y Testimonios” con la organización del C. G. y P. Nº 9, en el Centro Cultural Marcó del Pont, en el acto inaugural participa con la lectura de un cuento Alcira Lucena.
Presentación de libros:
El viernes 20 abril de 2007 en la Sala de Representantes de la Manzana de las Luces presenta su libro “Los cuentos de la buena vida” la escritora Vivi García, el prólogo de la obra fue escrito por Alcira Lucena.
En el Café la Maga presentó su libro de poemas “Para Reconocernos” la poeta Alice Barbieri.
Espectáculos teatrales:
La Fundación Comunitaria “Cruz del Sur” presentó el 3 de marzo, en el teatro Empire (H: Irigoyen 1934 – Buenos Aires ), el ballet “Sabor a mi tierra” en Tusuna Pacha con la participación internacional del Ballet Folklórico de la Universidad Mayor Real Pontífice de San Francisco Xavier de Chuquisaca – Bolivia.
Grupos teatrales (también conectados a través de integrantes del grupo, actrices, narradoras y autores que se relacionan con los cafés litrarios).
- “Hollywood en San Telmo”, teatro Margarita Xirgu
- Encuentro de Teatro organizado por el C. G. P. Nº 9 en el
- Grupo de Teatro “Salpicón” – Centro Cultural Marcó Del Pont (integra el elenco Lidia Arch y Angelines Gutierrez)
- “Muestra 2007” – Auiditorio Bauen – Musical en el que participa Angelines Gutierrez (narradora asidua de nuestros cafés literarios).
- Narración de Cuentos de Ana María Bovo (invitación especial de Raúl Patrono)
- Asistencia a uno de los encuentros teatrales “Nuestra América” Bolivia – Organizado por la Asamblea Popular de Liniers.
- “Transferencia” obra presentada por el Grupo Teatral “5 al cuete” en el salón de Av. Dellepiane 4400 el sábado 1 de diciembre de 2007.
- El sábado 10 de noviembre la Dirección de Cultura del CGP Nº 9 organizó un encuentro teatral de los diversos grupos que se encuentran trabajando en los barrios de Mataderos, Liniers y Parque Avellaneda, esta actividad se llevó a cabo en la sede de la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia de la avenida Directorio 4623. Participó entre otros el grupo de teatro de Liniers “Cinco al cuete” integrado por Marta Musachi, Lidia Arch, Angelines Gutierrez, Teresita Mariaca y Rocío Belén Medina Lucena.
- Invitación al cierre del Taller Literario “Un Rincón de Buenos Aires “ y entrega de la Revista homónima en “El Castillito”, Biblioteca de Villa Devoto – Buenos Aires. Coordinado por Lydia Orsi (quien en reiteradas oportunidades dio charlas sobre Tango, acompañada por su acordeón en nuestros cafés literarios).
- Blanca C. de Dal Bon recibió una Mención Especial en narrativa de la Municipalidad de Venado Tuerto, Dirección de Cultura, provincia de Santa Fe.
- Desde la ciudad de Bariloche, provincia de Río Negro Yolanda Rubín continúa participando en la revista Utopías, además envío gacetillas y trabajos escritos.
- Angelines Gutierrez nos invita al Primer Café Literario en la Casa de Madrid en Buenos Aires que se realizó el viernes 7 de setiembre.
. Hemos recibido el libro “Misión en Papiro” de Nick Novan, una novela esotérica de ciencia ficción.

Y cierro esta nota con el gran acontecimiento que festejamos el 28 de setiembre, ¡15 aniversarios de nuestros cafés literarios! Conjuntamente con el día de “Liniers se Mueve”, por ello esta actividad integró el programa.
El bar Ari Ca II, Rivadavia 11156 donde realizamos estos encuentros agotó sus mesas y sillas para ubicar a la cantidad de personas que concurrieron
Realmente vivimos un momento cultural de alegría entre amigos.
Gracias a todos por estar y seguirnos.

Ana María La Greca

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- La duda es uno de los nombres de la inteligencia.

- Si de algo soy rico es de perplejidades y no de certezas.

Jorge Luis Borges

SOLEDAD DE LA TIERRA

Provincia de LA RIOJA
PASTORA GONZÁLEZ DE NICOLAI

Nació en La Rioja en 1884. Desde niña demostró su afición literaria en su afán por la lectura de buenos autores. Siendo muy joven empezó a escribir en prosa y verso, cuyas composiciones se publicaron en diarios y revistas de la época.
De su producción reunió algunos trabajos para la edición del primer libro, que dio a la imprenta, al regresar de un viaje de estudios que realizó por Italia.
Prologó el libro “Canto a la Vida” su esposo, Raniero Nicolai.


SOLEDAD DE LA TIERRA

La soledad, como una gran fatiga,
doblega el alma, y en angustia muda,
sentimos que la vida se desnuda
de su esplendor, tornándose enemiga.

Nada en la ansiosa laxitud mitiga
La obsesión dolorosa de la duda;
En un lento sopor de estrago suda
La Tierra sus angustias de mendiga.

Todo enmudece en la inquietud inerte;
Desde el cenit la luna llena vierte
Cenizas de un incendio ya extinguido.

Las estrellas sin luz se desvanecen,
Las criaturas todas languidecen,
Gravita sobre el mundo un gran olvido…

Pastora González de Nicolai

Informe e investigación: Haydée Fuentes

¿No sientes el cansancio redimido?

¿NO SIENTES EL CANSANCIO REDIMIDO?
(fragmento)
Me acuno en el cansancioy en él me tienes y te tengo en él,aunque no nos veamos.Y si al ánimo torpe se le apagala llama donde vive aún lo pasado,luz de memoria,recuerda el cuerpo fiel,vela por no olvidar, y es el cansanciocorporal el que salvalo que el rendido espíritu abandona.
Pedro SalinasPoeta español 1891-1951

ALICIA PUGLIESE.
Nacida En la ciudad de Buenos Aires en el año 1943, reside en la actualidad en el barrio de Liniers.
Participa desde el año 1979 en muestras colectivas e individuales, municipales, provinciales, nacionales e internacionales, destacándose entre algunas:
Galería de Arte Fray Guillermo Buttler – Córdoba; XIII Salón Anual APSI;Centro Cívico Cultural Becar; Ministerio de Economía; Asociación Argentina de Actores;
Bolsa de Comercio de Buenos Aires; Alianza Francesa; Biblioteca Nacional; Galería Núcleo de Arte; Museo Provincial de Buenos Aires- La Plata; Tercer Bienal de Arte de San Telmo; Centro de Arte Abasto XXI; Premio Nuevo Abasto; Salón Nacional de Plástica Gran Premio Raúl Soldi; Salón Bollini 2000; 1º Salón del Pop Art a la Nueva Imagen 2000; III Salón Internacional de Arte Contemporáneo Gran Premio de las Naciones; Exposición Internacional de Arte Contemporáneo Argentino – Punta del Este; Exposición de Arte Internacional Art Gallery García Cuzco – Perú; Museo León Sempere; Plásticos de San Isidro, Carpa Cultural Itinerante del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires; Centro Cultural Ernesto Sábato; Facultad de Ciencias Económicas; Honorable Cámara de Diputados de la Nación- Sala José Luis Cabezas; Centro Cultural Marcó del Pont.
Integró el Grupo de Artistas Plásticos de Liniers Mataderos.
Es integrante de APSI (Artistas Plásticos de San Isidro)
Ha obtenido a lo largo de su carrera artística numerosos premios y distinciones.

Cansancio


jueves, 10 de abril de 2008

CLARA SARAVIA LINARES

Las letras más allá de la General Paz.
Provincia de SALTACLARA SARAVIA LINARES

Nació e hizo sus primeros estudios en Salta, prosiguiéndolos en Buenos Aires, para terminarlos en su ciudad natal. A los quince años de edad escribió su prime novela “Lirios de Otoño”, que publicó algún tiempo después. Su primera composición poética titulada “Mientras purgo mi pena” fue publicada por decisión de sus maestras cuando estaba aún en la escuela.
Colaboró en “La Nación” y “El Hogar” de la ciudad de Buenos Aires. “El Orden” y “La Gaceta” de Tucumán y en otros diarios de Salta, Santiago del Estero, Jujuy, Bahía Blanca y en algunas revistas católicas y en “El Universo” de Madrid, España..

UN RAMO

Nota viva y serena de color
en la blancura quieta de la estancia;
ruboroso relámpago de amor
de mimosa y purísima fragancia.

Conjuntos de cautivas que, en mi honor,
doblegáis vuestra mágica arrogancia
guillotinadas en la edad mejor
como aquella princesa de la Francia.

Gotas de luminosos resplandores
hundidas en agónicos dolores…
no me culpéis de vuestra muerte cruel…

vuestro lento morir me desespera…
¡Por qué os habré arrancado, traicionera,
a la gloria tranquila del vergel!
Clara Saravia Linares

Informe e investigación: Haydée Fuentes

CAYETANO ALBERTO SILVA

Nuestras calles de Liniers:

CAYETANO ALBERTO SILVA

Ahí, desde Tonelero hasta Avenida Emilio Castro, pegadita a la colectora de la General Paz, tiene su trayectoria el pasaje que hoy nos ocupa: Cayetano Alberto Silva, encierra una historia de vida que, por lo menos yo, no conocía.
Nació en Maldonado, Uruguay, el 7 de agosto de 1868, hijo de Natalia Silva, esclava de una familia que le dio su apellido.
Desde pequeño gustó de la música, inició sus estudios con la Banda Popular de San Carlos, luego se incorporó a la de Gerardo Gaseo, donde aprendió corno y violín. Cuando abandonó ésta deambuló por centros sociales de agitación obrera, teatros y conservatorios.
Después viaja a Buenos Aires e incursiona en el Teatro Colón. Asiste a la escuela de música de Pablo Berutti.
Más tarde es nombrado maestro de la Banda del Regimiento 7 de Infantería de Rosario. Allí se casa con Filomena Santanelli con quien tiene ocho hijos.
Se traslada a Santa Fe, contratado por la Sociedad Italiana de Venado Tuerto. Funda un centro lírico. Escribe la música de las obras de teatro: “Canillita” y “Cédulas de San Juan” de su amigo Florencio Sánchez, las mismas son estrenadas con éxito en Rosario.
El 8 de Julio de 1901, en su casa de Venado Tuerto, compone una marcha que dedica al Coronel Pablo Ricchieri, Ministro de Guerra de la Nación, quien le agradece el homenaje pero le pide que cambie el título por “San Lorenzo”, pueblo en el que había nacido.
Se tocó por primera vez el 30 de octubre de 1902; declarándosela Marcha Oficial del Ejército. En 1907 su vecino, Carlos Javier Benielli le puso letra. Fue adaptada para las escuelas. Años más tarde, acosado por la pobreza, vende los derechos de ésta a un editor de Buenos Aires por una suma insignificante.
Su música, con el tiempo, fue famosa en otros países, a tal punto que se ejecutó en Inglaterra el 22 de junio de 1911 durante la coronación del Rey Jorge V, con previa autorización de nuestro gobierno, lo mismo ocurrió para la coronación de la Reina Isabel, actual soberana.
Fue tocada por los alemanes en su entrada a París durante la 2º Guerra Mundial y curiosamente también el General Eisenhower la hizo ejecutar en el ingreso triunfal del ejército aliado que liberara a los franceses.
Es interpretada habitualmente en los cambios de guardia del Palacio de Buckingham, solo dejó de hacerse durante la Guerra de las Malvinas.
Otras marchas de su autoría fueron: Río Negro, Anglo Boer, 22 de Julio, San Genaro y Curupaytí.
Fue maestro del Regimiento 3 de Infantería en Mendoza, fundó allí la Banda de Música del Cuerpo de Bomberos.
Se instala en Rosario como empleado policial, al morir, en 1920, la policía le niega su lugar en su panteón por ser de raza negra. Pero en 1997 sus restos son trasladados al Cementerio Municipal de Venado Tuerto por la Asociación Amigos de la Casa Histórica “Cayetano A. Silva” en la que fuera vivienda del compositor, hoy Museo Regional, Archivo Histórico y sede de la Banda Municipal Cayetano A. Silva.
Me es imposible evitar el recuerdo de mi niñez saliendo de la escuela al compás de: “febo asoma, ya sus rayos… “

Lidia Arch

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Naturaleza
Tu poder indomable
Truena obediencia

Ana María La Greca

ELBA SARDI

Revista Literaria UTOPÍAS
Personaje del Barrio

ELBA SARDI

Elba Sardi, “Beba” para los amigos, es una vecina del barrio de Liniers que se sorprende cuando, en nombre de UTOPÍAS, quiero entrevistarla. Delgada, de hablar pausado expresa que: “su vida no tiene nada de extraordinario, es la historia de una mujer común”.
Después de leer estas líneas ningún lector compartirá este concepto, Beba no es una mujer común.
Nació en Pehuajó, en la provincia de Buenos Aires (igual que Manuelita, la tortuga que todos conocemos y nos fuera presentada por María Elena Walsh). Elba fue la menor de doce hermanos, hija de Pedro Sardi y Albina Pelliza, sus padres nacieron en Italia, en localidades cercanas, sin embargo llegaron a la Argentina con sus familias en diferentes épocas, Pedro a los 13 años de edad, en tanto que Albina tenía apenas 2 añitos cuando sus pies pisaron esta tierra.
Al nacer Elba la familia se dedicaba a la agricultura, arrendaban un campo, la crisis de 1930 los obliga a abandonar la tierra y trasladarse más cerca de la ciudad, en una quinta continúan vinculados al trabajo agrícola pero a menor escala.
Pedro fallece cuando su hija menor tiene 13 años, los hijos mayores ya habían abandonado el hogar paterno. Pasado el tiempo Beba y su madre se alejan de Pehuajó, deciden viajar a Buenos Aires, al barrio de Liniers donde ya viven dos de sus hermanos.
Por relaciones familiares consigue un trabajo en el centro de la ciudad, en una casa de remates, al poco tiempo lo deja, el viaje, el tránsito, los edificios altos no le resultan agradables.
Surge entonces su segunda oportunidad laboral, en el barrio, la óptica Spivak. Ese fue “su” lugar, trabajó allí durante 40 años, vecinos y clientes incorporaron su imagen asociándola con este tradicional negocio de Liniers. Es que Beba desde su puesto, detrás del mostrador, puso su inteligencia y esmero en algo que no solo fue una ocupación laboral, también fue un servicio.
Conoce a quien fuera el amor de su vida, José Rodolfo Areu Hernández, su esposo y padre de Alejandro, su único hijo.
José Rodolfo se desempeñaba en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, hombre con profunda vocación social desarrolló una labor vinculada a la económica, números y valores. Una verdadera dicotomía.
Beba se había criado en el seno de una familia numerosa, desde la cuna aprendió a compartir, a pensar en los demás, supo de la importancia de la labor de grupo, del uso común de las cosas.
Fue y continúa siendo ese pensamiento una postura de vida, que compartió con José Rodolfo, con su hijo, amigos y conocidos.
Busco en el diccionario la definición de dos palabras: COLABORAR (trabajar con otros). AYUDAR (prestar cooperación, auxiliar, socorrer, hacer un esfuerzo, poner los medios para el logro de alguna cosa).
Las dos definiciones cuadran para la labor anónima y silenciosa de Beba, colaborar y ayudar, sin buscar protagonismos, intentando mantenerse en el anonimato, integrando equipos de trabajo.
Es una actividad silenciosa, exigente, muchas veces ingrata que requiere construir, reconstruir y comenzar a recomponer, día a día, la voluntad de trabajo destinado a un fin social.
La Corporación Sarmiento supo de sus esfuerzos y logros, en una época en que esa institución prestaba una importante función social y cultural en el barrio.
Trabajó en la Comisión por la Memoria , la Verdad y la Justicia por los detenidos desaparecidos de Liniers y Mataderos.
Las reuniones de la Coordinadora por la Recuperación de los Talleres Ferroviarios de Liniers contaron con su permanente asistencia como vecina interesada en el tema.
Su relación con la Casona de los Barriletes, el hogar donde viven en la actualidad 18 chicos “en situación de riesgo”, es de hace muchos años cuando observaba tantos niños viviendo en la calle, se enteró de la existencia de ese hogar y se acercó a colaborar. Hasta la fecha continúa trabajando por y para ellos.
Quienes vivimos junto a Lucy Laffite su enfermedad pudimos apreciar esa labor anónima, callada, constante. En Liniers muchas personas reconocen su apoyo en momentos de necesidad.
Pasan los años, la fuerza de Beba no disminuye, la moviliza la situación social, la crisis económica, los problemas vecinales. Cuando se necesita una mano, allí está la suya.
Lectora incansable, disfruta de la poesía, los buenos libros, siempre informada y atenta al acontecer político.
Esta es la historia de una “mujer común”, según su propia definición, sería bueno preguntarse si conocemos muchas personas tan “comunes” como ella.
Alcira Lucena

ALICIA MAZZIERI

Personaje de la cultura:

ALICIA MAZZIERI:

En la casa de la familia Mazzieri, en la ciudad de Córdoba, la música era un componente más de la rutina diaria. Con el incentivo de unos padres que los apoyaron los tres hijos de la estudiaron esa disciplina, Alicia y su hermana Lidia, piano, y Ricardo el violín. En la actualidad Lidia tiene una carrera como solista e intérprete de ese instrumento en la ciudad de Córdoba. Ricardo Mazzieri si bien no abandonó el violín desarrolla su actividad profesional como médico en Brasil.
Alicia vive en Buenos Aires, desde 1980, en una de las “Mil Casitas” y durante años tuvo el placer de conocer y compartir la amistad de uno de los ciudadanos más prestigiosos de la zona, el escritor Elías Castelnuevo, quien vivía en la casa vecina.
Desde esa época se desempeña como pianista del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón de Buenos Aires en la cátedra de Canto.
Un largo camino desde su provincia natal hasta el Teatro Colón de Buenos Aires, a lo largo de él trabajo y estudio, estudio y trabajo fueron las variantes.
Es egresada con mención especial del Conservatorio de música Félix T. Garzón de su ciudad natal. Estudió con el maestro H. Cataneo y en Buenos Aires con Diana Schneider y Guillermo Opitz.
Obtuvo el primer premio, medalla de oro, en el concurso promocional de Jóvenes Valores organizado por el Círculo Pianístico “Negro y Marfil”.
Desde 1969 a 1978 fue pianista del Ballet en el Teatro Libertador General San Marín de la Provincia de Córdoba.
Fue Becaria del Camping Musical Bariloche (1981-1982) en los cursos de Música de Cámara dirigidos por el maestro Ljerko Spiller.
En 1986 realizó un curso de perfeccionamiento con el maestro austríaco Eric Yerba.
Nuevamente becaria en 1991 en el Camping Musical Bariloche en el Curso de Música de Cámara Alemana bajo la dirección de Guillermo Opitz.
En 1994 participó como acompañante en el curso de canto dictado por Regine Crespin y Denise Duplaix.
Realizó numerosos conciertos de cámara en el Salón Dorado del Teatro Colón. Como así también en la Scala de San Telmo.
Desarrolló una carrera vinculada estrechamente con la música clásica, la lírica y el ballet.
Hay momentos en la vida en que el destino marca la importancia de un hecho, hace poco tiempo conoció a Tony Vera, oriundo de Tucumán quien inició sus estudios musicales en su lugar de nacimiento, La Trinidad con el maestro Pedro Bagur.
En San Miguel de Tucumán continuó sus estudios en la escuela de Bellas Artes Lola Mora, y posteriormente en la Escuela de Música de la Universidad de Tucumán.
Intérprete de música popular, con su clarinete y saxo participó en orquestas estables con los maestros Buby Lavecchia, Santos Lípesker y Eddie Pequenino.
Grabó con el Chango Spasiuk, Luis Salinas y Hermanos Villalba. Realizó giras con artistas internacionales como Raphael, Daniel Riolobos y el grupo vocal Norteamérica “The Platers”.
Fue Director durante más de una década de la Banda Municipal de la Matanza. En la actualidad es Docente en la Escuela Municipal de Música Popular de Ituzaingó, provincia de Buenos Aires.
Tony y Alicia tienen una larga trayectoria musical, en áreas diferentes.
Juntos decidieron crear el dúo “Concertango”, poner calidad en la interpretación de música popular, el tango y folklore de nuestra tierra.
“Concertango” se han presentado en diversos espectáculos en la provincia de Buenos Aires.
Alicia tiene un proyecto, actuar para el público de su barrio, poner su arte al servicio de la cultura popular,
Mientras tanto continuará con su labor en el teatro Colón, en dos ángulos diferentes de su expresión artística.
Los ojos de Alicia Mazzieri brillan con emoción cuando cuenta sobre sus proyectos, relata detalles de los recientes espectáculos ante un público diferente al que conocía, interpretando una “nueva música”, sintiéndose cómoda en esta etapa de su vida.
Proyectos, sueños, esperanzas y mucho trabajo por delante para una mujer que deja el alma en el teclado, y también en la emoción del relato de las experiencias vividas.
Alcira Lucena

LOS KILMES

Historias de vida:

LOS KILMES
por Dominga Starópoli

La antigua Ciudad Sagrada de Kilmes, conocida como “Ruinas de Kilmes” se encuentra en la provincia de Tucumán. Allí se conservan los restos de las antiguas viviendas indígenas que dominan desde lo alto la vista de todo el Valle.
Fue una gran ciudad y uno de los principales asentamientos prehispánicos del país. Comenzó a poblarse a mediados del siglo XV y en el siglo XVII había crecido tanto que entre el centro y alrededores vivían 10.000 personas.
Vista desde el cerro Alto Rey, se asemeja a un laberinto de cuadrículas de 70 metros de largo que servían de andenes para los cultivos, depósitos y corral para las llamas.
La ciudad era una verdadera fortaleza, construida de pircas (paredes de piedras). Las pircas eran altas y las viviendas bajas, porque de esa forma se protegían y les conservaba el calor en invierno y el fresco en verano.
Los Kilmes estaban entrenados en el arte de la guerra, debido a los conflictos con tribus vecinas, por esa razón resistieron el asedio español durante un siglo.
Pasada la fiebre del oro, la conquista codiciaba a los Kilmes como fuerza de trabajo.
Para dominarlos, llevaron a cabo algo siniestro, una política sistemática de destrucción de sus cultivos y finalmente lograron rendirlos en 1666, no por la fuerza, porque la ciudad era indoblegable, sino por hambre y sed.
Antes de someterse a la esclavitud, muchos de ellos se suicidaron lanzándose desde la fortaleza al precipicio. Los demás fueron desterrados de los Valles Calchaquíes y trasladados a pie a las costas del Río de la Plata. El proceso de desarraigo implicó la pérdida sostenida de sus dioses y sus técnicas pastoriles, mientras quedaban sumidos en una virtual incomunicación con el mundo exterior debido a las barreras idiomáticas. Se dice que en aquel momento, algunos pudieron escapar y esconderse, de esa forma se pudo conservar la descendencia. Defendieron sus tierras hasta las últimas consecuencias y aún hoy esperan que se las devuelvan.
Desde hace varias generaciones habitan la zona comprendida por los pueblos Colalao del Valle en Tucumán y Fuerte Quemado en el límite con Catamarca, a lo largo del río Santa María, entre los cordones montañosos del Aconquija y el Cajón.
El idioma original de los Kilmes era el “cacán” pero se perdió casi totalmente a causa de la deliberada represión de toda expresión de la cultura aborigen llevada a cabo por los conquistadores. Entre las que se recuerdan se sabe que “kilmes” significa “entre cerros”. También se conservan algunos apellidos, como Yapura y Llampa.
Siguen practicando su religión, la adoración a la Pachamama (Madre Tierra) y a Inti (Sol). Gloria Yapura, interlocutora aborigen de la comunidad Diaguita, está en el proyecto de Interculturalidad. Tiene a su cargo la enseñanza y el fortalecimiento de la identidad de los niños. Periódicamente invitan a los ancianos indígenas para que les cuenten la historia de sus ancestros. Así los niños pueden conocer la sabiduría de sus antepasados, su forma de vivir, alimentarse, vestirse y las creencias.
Los descendientes ahora se dedican a la cría de ganado caprino, producción de dulces y quesos y algo de agricultura. Además existen numerosos artesanos, que confeccionan tapices, tejidos en telar, trabajos en cuero, objetos de cerámica, esculturas en madera y piedra, de indudable valor artístico.
El valle es una zona seca, con lluvias escasas. El agua utilizada para beber, cocinar y regar proviene de vertientes, que a través de acequias recorren los campos y deben compartirlas por turnos con otros pobladores.
La Ciudad Sagrada de Kilmes es hoy un testigo silencioso de su pasado y de su presente.
Es la historia de un pueblo arrasado.
Pero siempre queda una semilla y esa semilla está viva y renacerá una y mil veces.

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Los hombres inteligentes quieren aprender.
Los demás, enseñar.
Antón Pavlovich Chejhov
Dramaturgo ruso 1860- 1904

Una nota de color con sabor

Revista Literaria UTOPÍAS

UNA NOTA DE COLOR… CON SABOR
por Blanca C. de Dal Bon

¡Hola! ¿Qué tal? Otra vez con ustedes desde este rincón acogedor de mi cocina. Rodeada de mis ollas, sartenes y la procesadora, rápida para la preparación de los distintos platos de comidas locales y de otros países.
Como en esta oportunidad, cuando mi entrevistada es Beatriz Mobilia, escritora, sus poesías llevan implícita su gran sensibilidad. Sentada frente a un café humeante me cuenta:
“Mis abuelos llegaron de Turquía. Se instalaron en la provincia de Corrientes, allí acriollaron el acento tan particular, mezclándolo con el castellano.
Con mucho trabajo y tenacidad cumplieron el sueño de tener cinco mil cabezas de ganado. Pero… siempre hay un pero, los azotó una epidemia y perdieron casi todo.
De allí su destino fue La Paz, provincia de Entre Ríos, donde volvieron a empezar. Compraron una estancia “con ganado”, plantaciones de frutales y hortalizas. En ese lugar nació mi abuela Fidela Jori, gran cocinera que fusionó la cocina turca con la local.
Cuando iba a visitarla, con todo su amor preparaba manjares, como las ricas “Tortas de maíz” o “mazkina” que era una torta con frutos machacados. “Pollo relleno” con granos como el almáciga y el cardamomo. Ahh y los terribles niños envueltos que algunos preparan con hojas de repollo pero la abuela me hacía comer los tradicionales con hojas de parra. Yo comía el relleno y por debajo de la mesa el perro recibía la envoltura, que yo no podía tragar.
Amé mucho a mi abuela. Tuve la suerte que vivió sus últimos años con nosotros, en casa de mamá, dejándonos un testamento de amor, comidas, cuentos y fábulas de sus mayores y su tierra”.
Beatriz ante mi pedido me da las recetas que preparaba su abuela, les doy la de la:
MASKINA
Ingredientes:
2 vasos de harina
1 y ½ vaso de azúcar
1 vaso de leche
Frutos secos machacados (pasas de uva, ciruelas, nueces, higos)
Revista Literaria UTOPÍAS

Preparación: Mezclar la harina con el azúcar y la leche, untar un molde para horno con aceite, colocar encima la mezcla en forma pareja, esparcir encima los frutos secos. Cocinar en horno a temperatura mediana.
Servir frío cortado en trozos.

Beatriz escribió una poesía dedicada a su querida abuela Fidela, es la siguiente:

ABUELA

La irrealidad me trae tu asombro
en tus ojos adolescentes de abuela.
Así los juegos, tus abrigadas manos,
los ricos dulces, los privilegiados cuentos.
Te llevo en el refugio muy adentro
así no te comparto, porque tu espíritu es solo mío.
Amor positivo de tu fiel destino
con virtud me enseñaste el camino,
donde inmaterial te adoro.
El día que ya no te incluye, trae tu sonrisa.

Beatriz Mobilia


Nota: Almáciga (semilla de sabor picante y aromatizada)
Cardamomo (fruto aromático de color rojo y negruzco)

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La creación poética es un misterio indescifrable,
como el misterio del nacimiento del hombre.
Se oyen voces, no se sabe de dónde,
y es inútil preocuparse de dónde vienen.
Federico García Lorca

jueves, 3 de abril de 2008

A MI HERMANO ROBERT

Amame… te amo, Luisa.
Mi hermano Robert Santiago,
te amo así con tus veinticuatro años.
Desafortunadamente te tuviste que ir.
Pero sabes, ese es un lugar mejor
con nubes y brillo de sol.
Me gusta pensar en todos los lindos momentos…
en los que me hacías cosquillas en los dedos del pie.
Me hacía reir.
Servías mi sopa, me ayudabas con las materias.
Luisa… coma Luisa, llamaba mi nombre,
cepillaba mi cabello.
Él está ahora con los ángeles
para siempre hijo de Dios.
En nuestros corazones nunca nos dejó.

Luisa Reczuk


Luisa vive en Filadelfia, Estados Unidos de Norteamérica, escribió
esta poesía cuando su hermano Robert murió en un accidente.


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La mayoría de los lujos y las llamadas comodidades no sólo
no son indispensables, sino que son grandes impedimentos
para la elevación de la humanidad. En cuanto a lujos y comodidades, los más sabios han vivido una vida más simple y austera que los pobres.
Henry David Thoreau
Escritor norteamericano 1817-1862

SONRISAS Y PE(N)SARES

por Héctor Mario González

- El corcho es un pequeño cilindro que suele separar la realidad, de la fantasía.
- Cuando vio que a ese policía le clavaban un tenedor comprendió que estaba ante un agente en cubierto.
- Si el Universo es realmente finito, su piso deberá estar repleto de estrellas fugaces.
- Llamamos “envidia” a cierta entretela del odio.
- El éxito puede parecerse al champagne: embriagador cual su bouquet pero efímero como las burbujas.
- Algunos creen que la sonrisa sardónica es provocada por excesiva ingesta de queso sardo.
- Siempre había sido muy desafortunado mientras lo llevaban a la morgue se abrió su paracaídas.
- Los camellos se jorobaron desde aquella noche que sus jinetes, los Reyes Magos, no les dejaron ningún regalo.
- Es tan fácil “predecir” el pasado…
- Los centauros son jinetes “ensimismados”.
- Con la edad, a medida que disminuye la agudeza visual, aumenta aquello que no desearíamos ver.
- Un malhechor es alguien tan inútil que no hace nada bien.


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La falta de humildad en el ser humano… lo desmerece.

Alcira Lucena

VOY A CERRAR MIS OJOS

Voy a cerrar mis ojos
y escapar a un mundo perfecto.
Yo no veo cambios,
veo a mi pueblo descontento.
No creo en los diarios,
ni en la pantalla,
de esa manga de cirqueros.

Voy a cerrar mis ojos
hacia un mundo nuevo.
Lejos de la ambición y la barbarie,
que arrasa este lugar.
Gobernante impune,
no voy a jugar tu juego…
Tus palabras son falsas,
solo vuelan, vuelan con el viento.

Vamos arriba mi pueblo.
vamos, vamos por lo nuestro.
Vamos arriba mi pueblo.
Vamos que juntos podemos.

Cristian Silva26 de octubre de 2007

DELFINES EN EL MAR

por Grisel Dozirciw

Abre los ojos, se levanta, se cambia. Al abrir bien los ojos nota la aldea, el mar, la luz del sol.
- Delfina, vení a tomar la leche y después cambiate que nos tenemos que ir – decía su mamá.
Justo ahí se acordó de que tenía clase de canto.
Delfina vivía en una aldea cerca del mar, y le encantaba cantar. Siempre llevaba con ella a su clase un colgante de vidrio con forma de delfín, que un día había encontrado en la calle de tierra.
El sol brillaba como nunca lo había hecho. Iba feliz, estaba al lado del puerto, veía a los peces saltar, y el mar era tan claro que se podían ver pequeños arrecifes. Sin duda, era un día hermoso.
Delfina iba pensando en todo esto y estaba tan distraída que no se dio cuenta cuando un señor le quitó el colgante con forma de delfín y lo tiró al mar.
Al llegar a la clase de canto notó que le costaban mucho los agudos. Cuando salió fue a buscar a Luna, una amiga suya, y la invitó a comer a su casa.
Cuando llegaron, salieron a jugar y allí pasaron toda la tarde.
Cayó la noche, tan limpia, tan clara, tan cargada de estrellas. Comieron al aire libre ya que el clima era perfecto y la noche tan linda.
- Fue un hermoso día – iba pensando Delfina mientras se dirigía a la cama e iba tan distraída que no se dio cuenta de que algo la ahogaba y le cortaba la respiración y que lentamente se le acababa el aire, como al colgante de delfín, muerto ya, ahogado bajo la superficie del mar.


La autora de este cuento tiene 12 años, en noviembre del 2007 finalizó sus estudios primarios en la Escuela 18 del D.E. 20 República de Korea. Su maestra la señora Ana Díaz consideró que la vocación y el trabajo de la joven escritora merecían ser destacados y la contactó con nuestro grupo literario.

A TRAVÉS DE LA VENTANA

En el ocaso de mi vida
siento la felicidad compartida
en una ruta imaginaria.
Todo es luminoso, mis pensamientos
se confunden en ese sueño incumplido.
Siento que estoy hurtando la felicidad
de alguien a quien no conozco.
Siento que mi alma se confunde
con sus flores, con sus plantas, con sus luces
cuando ellas se encienden
siento que se enciende mi alma.
¿Cómo imaginar lo que nos está vedado?
entrar en el alma de lo desconocido
para poder permitirnos un segundo de
felicidad hurtada…
Sin pensarlo, sin quererlo, sin saber
entré en ese espacio donde todo trasuntaba
alegría… esa serena alegría que da
la oración de lo que no se oye.
Lo viví como una oración… ya en mis
sueños; solo anidaba un deseo; que su alma
tuviera el encuentro de la sublimidad
del silencio.
Así corrí la cortina.
“A través de la ventana”.

Haydée J. Colombi
24 setiembre 07

CAMINOS CRUZADOS

Revista Literaria UTOPÍAS

CAMINOS CRUZADOS
por Raúl Patrono

Él la llevó por delante en medio de la gran plaza…
Ella lo insultó…
Él siguió caminando y dijo “lo siento” sin darse vuelta.
Ella le gritó más fuerte.
Él se perdió por el camino y rápidamente despareció en el declive de la barranca.
Él tenía manchado el saco en la espalda y ella lo reconoció por esa marca cuatro horas después en la terminal de ómnibus y cuando le tocó el hombro para volver a insultarlo y decirle que era grosero, y que carecía de buenos modales y que no sabía como tratar a una mujer, …quedó literalmente muda y petrificada al advertir el rostro perfecto de él.
Ella quedó en silencio esperando que él la reconozca.
Él movió la cabeza con desconcierto y sus ojos de un insolente azul se perdieron en el horizonte lejano.


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En la Revista Literaria UTOPÍAS nº 17 de diciembre de 2004 el
personaje del barrio fue Aldo Pizzagalli,
quien tiene un almacén en Lisandro de la Torre al 400.
A través de esa nota conocimos su historia y la de su esposa Haydée.
Después de 66 años de casado ha fallecido su compañera de toda la vida.
Acompañamos a Don Aldo y familia en su dolor.

Grupo Literario UTOPÍAS

A LA TIERRA SOÑADA

Revista Literaria UTOPIAS


A LA TIERRA SOÑADA

Pienso en una lejana Tierra y la imagino
en cálidas mañanas enjoyadas
con el oro del sol, que la ilumina
y da vida a sus campos de labranza.

En tórridas tardes trajinadas
en que su pueblo edifica y elabora
una grande nación idealizada
por mentes y manos luchadoras.

En frescas y apacibles noches
cuajadas de zafiros, rubíes y esmeraldas;
por las lejanas luces de aquietados puertos
prometedores faros de bonanza.

Desearía encaminar la barca de mis sueños
orientando la proa hacia sus playas
y transitar las arenas de su suelo
haciendo realidad mis ansias.

Lidia Gandón

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Hasta la más pequeña gota de rocío caída del pétalo de una
rosa al suelo, repercute en la estrella más lejana.

Albert Einstein
Soy un blanco perfecto
perfecto en medio de la noche
de la noche bien iluminada.
Soy un blanco que no se acaba
que no se acaba en ningún sentido
en ningún sentido que busques.
Soy un blanco luminoso
luminoso por los destellos
destellos que despide por los ojos.
Soy un blanco plausible
plausible por su posición
su posición en medio del todo y de la nada.
Soy un blanco imperfecto
imperfecto en medio de la noche
de la noche mal iluminada.
Soy un blanco finito
finito en cualquier sentido
en cualquier sentido que mires.
Soy un blanco incierto
incierto por los reflejos
reflejos que desfiguran su imagen.
Soy un blanco imposible
imposible por su situación
su situación en medio de la nada.
Soy un punto lejano
lejano en el horizonte
horizonte que se confunde.

Sofía L. Seijo
leticia_seijo@hotmail.com
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DE MI, NO SABRÁN NADA

por Vivi García

A diario viajo en colectivo. Cuando logro sentarme, se me da por mirar los zapatos de la gente. ¡Qué variedad! Los hay clásicos, a la moda, oscuros, coloridos, nuevos, gastados, sucios, impecables.. Me gusta adivinar, casi como en un juego y sólo con un vistazo sobre el calzado, a qué se dedica cada pasajero, qué barrio habita, cuántos integrantes tiene la familia, cuánto gana por mes, qué lugares frecuenta, qué ritmo baila, cuántas cuadras camina por día aproximadamente, cuántos pares tiene... ¡Qué significativos son los zapatos!
Y ustedes... ¿Qué miran? ¡Ah, no! De mí, no sabrán nada.
¡Hace tiempo que decidí andar descalzo!

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QUIERO REZAR

por Vivi García

Me gusta verlo desnudo. Tal vez porque soy una admiradora de las formas: su cuerpo erguido, sus brazos fuertes, su desfachatez... Es, sin duda, un exhibicionista. De a poco, muy despacio, como quien anhela despertar el deseo en los otros, echa sus prendas al viento.
Me encanta verlo desnudo. Tal vez, porque amo la naturaleza. Tal vez, porque posee una belleza excelsa.
Su piel expuesta y abierta a la caricia me invita a tocarlo (además, le hablo y le agradezco todos sus favores).
Tener un árbol en la casa es un placer que pocas personas experimentan. Y yo, que gozo a diario de este privilegio, me entrego a la fiesta de los sentidos para celebrar su desnudez cada otoño y para ensalzar su ropaje lleno de verdes cada septiembre.

QUIERO REZAR

Revista Literaria UTOPÍAS


Ningún ser humano debe disponer
de la vida de sus semejantes por ideales,
venganza o justicia.

QUIERO REZAR

Un ángel me golpea los sentidos
ante el dolor universal de esta guerra
inhumana… desmedida….
De locos y suicidas.

Millones de niños
que no entienden
el correr a las guaridas
por estallar bombas mal paridas
todo muere
todo es ceniza

Quiero rezar Señor,
implorar que este infierno
se termine
y en tu catedral arrodillarme
con un ángel golpeándome los labios
para sellar la muerte
con un grito.


Yolanda Rosaura Rubín
Bariloche, marzo/03

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LA SERENATA

por Elisa N. Vázquez
(Cuento recreado sobre una historia real)

En el barrio de Pompeya, en la calle Carlos María Ramírez al 2000, vivían Los Marinaro.
Cada treinta y uno de diciembre después de las doce, Los Marinaro esperaban a sus primos, Los Longo y Los Rizzo, y se armaba la serenata. ¡Sí! Porque todos eran músicos. En la casa que lindaba a la derecha vivía mi tío, Jaime, hermano de mi papá.
Como éste era un acontecimiento festejado en el barrio, tres hermanos de papá, esperaban el año nuevo allí y cada vez, Jaime le reiteraba la invitación. No, decía papá, no me gusta dormir fuera de casa, extraño mi cama.
Yo soñaba con poder ir un día.
Aquél treinta y uno de diciembre me despertó el olorcito a empanada gallega, a pan dulce… Me ilusioné. No hubo ningún comentario. Pasada la siesta papá dijo: “Preparen ropa para dormir, vamos a casa de Jaime”. Recuerdo cómo me colgué del cuello de mi querido padre y le di un beso.
El colectivo 111 nos llevó desde Liniers hasta Pompeya. Cruzar ese puente me parecía mágico. Caminamos varias cuadras buscando la sombra de los tilos. No fue necesario golpear las manos. El cerco de alambre permitió que nos vieran desde el patio. ¡Al fin hombre! ¡Qué sorpresa! No los esperaba. Parece que la tía María tampoco. Se le escuchó decir: ¿a quién vamos a pedir colchones?. Y ya papá se quería volver. Pero… nos quedamos.
Durante la cena , se habló de todo un poco, recordaron cuando eran chicos en España que el festejo estaba centrado en Navidad y que cada uno debía contar alguna buena acción que hubiera hecho mientras comían el pavo que cocinaban durante horas, las nueces que ellos mismos recolectaban, el pan recién salido del horno. Cerca de medianoche el tío habló de Los Marinaro, que preparaban en forma tradicional la serenata para recibir así a los vecinos. Me gustó escuchar cuando dijo que Pichuquito, hoy músico, cuando era chico se lo veía sentado en el umbral simulando tocar con un bandoneón que le había hecho la mamá con un colchoncito.
Cerca de la una se escuchó música y salimos. Los Marinaro habían apagado las luces de la casa. Frente a la misma los músicos comenzaron a tocar la serenata sentados sobre las cajas de los instrumentos: “Desde el alma”, era el vals.
Alma, si tanto te han herido,
¿por qué te niegas al olvido?
¿Por qué prefieres
llorar lo que has perdido,
buscar lo que has querido,
llamar lo que murió? (*)

Los vecinos aplaudieron y vivaron. Las luces de la casa se encendieron, abrieron las puertas, entraron los músicos y detrás todos los que compartíamos el momento.
Un mantel blanco cubría la larga mesa sobre la que fueron dejando nueces, castañas, higos y el pan dulce. En un piletón con hielo, botellas de sidra, vino dulce casero. En el patio de ladrillos, sobre la tarima improvisada de madera, bajo la lila de las glicinas; se prepararon los músicos. Bandoneón, chelo, violín y piano se cruzaron en la noche con las cañitas voladoras.
¡Un brindis para los músicos! ¡ Que empiece el baile!
Hasta mis catorce años volvimos a Pompeya los treinta y uno.
Me casé un dos de febrero. Esa noche desperté con la música de la radio. ¿De la radio? No, era en la calle. Cuando abrí la ventana, no lo podía creer, los músicos de Pompeya me estaban tocando una serenata. ¡La novia puede pedir!. ¡“Desde el alma”! – grité.
En la tarjeta que me entregó Pichuquito pude leer los nombres de mis tíos. Nunca tuve un regalo igual.

Los López, Mary y Anselmo, son amigos de la vida toda. En un cumpleaños Mary cantó un tango. Yo nunca la había escuchado. Le expresé mi sorpresa y halagué su hermosa voz.
- “Por algo soy Marinaro”.
- ¿Los Marinaro de Pompeya?
- Si – me dijo – familia de músicos, Alberto Marino, Los Longo, Los Rizzo. Mira Ely otro día te voy a contar. Ni te imaginás las serenatas que tocaban mis primos las noches del 31 de diciembre, allá en Pompeya.

(*) Fragmento vals “Desde el alma” -
Letra : Rosita Melo.
Müsica: Homero Manzi y Victor Piuma Vélez.

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Sin Título

por Lucy Laffitte

Me encanta leer tus cartas, tus versos, tu amor por la naturaleza, tus deseos de aprender; tu perfume, tu cariño a tu pueblo, a sus calles, a volver. Quizás yo sepa sin saber lo difícil de ciertos descubrimientos en el extraño mundo de los sentimientos. Querer, sentirse flotar, cerrar los ojos y sentir la sensación de los perfumes que se acercan de un pasado cercano.
El país misterioso de los perfumes. ¿Acaso no vivimos sumergidos en una extraña y vaga actitud siempre adolescente? Sobre todo cuando nos toca la vara mágica de la primavera.
Dilo tú, yo estoy muy cerca tuyo con mis ramas, no diría al acecho sino a esto que se llama naturaleza.
Esa bella pared sola quiere ser vestida por verdes hojas que acaricien sus coloridos y hermosos cimientos. Yo soy un gajo que crece y quiere taparte con verdes.
Si sientes, cualquier noche de estas que una rama golpea tu cuarto, déjala entrar, quiere pasar a besar y palpar a la extraña mujer de un tranvía que viaja sola.




NOTA: Exte texto fue hallado entre trabajos sin terminar de nuestra querida Lucy Laffitte, nos permitimos publicarlo, tal cual fue escrito, con el deseo de compartir la belleza del mismo.





Para que el alma no se vuelva ceniza
alimentémosla de humanidad.

Beatriz Mobilia

LA AMANTE DEL PESCADOR

Es noche aún
el río nos atrae.
En sus aguas
nos embriagamos de Amor.
Más te miro
Más te amo.
Ondulas
con la cadencia de una doncella.
Nuestros cuerpos humedecidos
Mojados.
Los dos
somos uno.
Acaricio tus maderos gastados
Regazo
para mi cuerpo cansado.
El fruto del río
ya está en tu seno
déjate remar hasta la orilla.
Mañana volveremos
a ese río
que es tuyo
que es mío.
Y los dos
seremos uno
otra vez.

Dominga Starópoli

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Sin utopía ninguna actividad verdaderamente fecunda es posible.

LUNA DE ABRIL

Revista Literaria UTOPÍAS

LUNA DE ABRIL
por Dominga Starópoli

Sergio se sintió feliz, cuando aquellas señoras de un grupo literario, aceptaron publicar en el libro la carta de Marcelo, su amigo. Había agotado todas las posibilidades de búsqueda y esa era la última oportunidad que tenía para encontrar a Laura.
Se puso a trabajar esperanzado. Entregó los libros y cada vez que sonaba el teléfono su corazón latía fuerte.
Pasaron algunos meses. Un día, mientras iba hacia su pequeña editorial , al cruzar el Parque Avellaneda, por un instante evocó la niñez junto a su amigo. Y tuvo un presentimiento. Al llegar oyó sonar el teléfono con insistencia, cuando escuchó la voz de una mujer que se presentó como Laura, la novia de Marcelo, Sergio pensó que el designio de aquella frase que alguna vez había leído en una revista literaria se había cumplido. “Las palabras escritas en las páginas de un libro quedarán para siempre y algún día el viento las hará volar hasta el lugar justo”.

Laura apagó las luces y se retiró a su dormitorio, se recostó y quedó profundamente dormida. A la madrugada una fuerte tormenta de viento la despertó, se levantó a cerrar el ventanal de la sala y mientras entornaba las persianas miró el cielo, las nubes iban tapando la luna, aquella hermosa luna de abril… y pensó en Marcelo y en la última noche que estuvo con él, en la despedida y en lo mucho que lloraron los dos.
Fue a la cocina y bebió unos sorbos de agua para tranquilizarse. Sobre la mesa, estaba el libro que una señora le había obsequiado en un café, lo hojeó rápidamente, pero como ya estaba desvelada se sentó y lo miró con más interés.
Algunas poesías, citas literarias y cuentos, todo lo que a Marcelo y a ella les gustaba.
De pronto un título le llamó la atención “Luna de Abril”, sus ojos relampaguearon, se acomodó los lentes y comenzó a leer:

Abril del ^82
Querida Laura:
Recordás las horas que pasábamos en el parque, mirando el cielo muy azul y esperábamos que asomara entre los árboles nuestra luna de abril.
Hace horas que estoy en la trinchera, ya está por oscurecer, apenas puedo distinguir a Sergio que está a pocos metros de mi.
Nos avisaron que en cualquier momento van a atacar, la vigilia es angustiante, pero pensé en vos y me siento mejor. Tuve ganas de escribirte para sentirme más cerca tuyo y de “tu pancita”. Como verás no perdí la costumbre de llevar papel y lapicera en el bolsillo.
Disculpá lo desprolijo de la letra, pero esta vez no olvidé preparar las hojas en forma de libro como a vos te gusta y hasta le puse título, como si fuera un cuento; seguramente en este mismo momento te estás riendo, si me parece verte y siento tu perfume y las caricias de tus manos.
Extraño las noches de abril en el parque y nuestra luna grande y brillante. Te prometí casarnos en este mismo mes y bajo nuestra luna, pero, me tocó estar aquí. Te prometo que en el próximo abril nos casaremos.
Ayer me hubiera gustado estar a tu lado, es que fue mi cumpleaños, cumplí veinte, ¿te acordaste?, supongo que sí. Seguramente me habrás mandado una tarjeta, pero a mí hasta ahora no me dieron nada. “Cuidate la pancita”.
Recordás, cuando empezábamos a sentir frío nos abrazábamos fuerte, muy fuerte, para entrar en calorcito y así la espera era más linda; en cambio hoy estoy solo, con un fusil en la mano.
Aquí el cielo es gris y hay neblina, nunca se ve azul como allá.
Laura, ya se acercan los aviones, escucho explosiones y metrallas, ya no puedo seguir escribiendo. Laura, abrazame fuerte, como en el parque… algo extraño está pasando… el cielo se puso azul y veo nuestra luna, tengo mucho frío y mis manos se tiñeron de rojo… abrazame… y mirá que hermosa está la luna.

Laura se levantó y salió al balcón, ya estaba lloviendo, la lluvia le mojó el pelo, la cara y se mezcló con sus lágrimas.
Su hija dormía en el otro cuarto, ella se acercó y la despertó, le acarició el rostro y la besó, le mostró el libro y le dijo: aquí hay escrita una carta dirigida a mi, es de tu papá y la volvió a leer. La hija la abrazó fuerte y tomó la foto de su papá que estaba sobre la mesita. Las dos miraron por el cristal de la ventana, la lluvia había cesado, y de pronto vieron que entre las nubes asomaba la luna. Aquella, hermosa y brillante, la de Abril.

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Recordadndo

Revista Literaria UTOPÍAS


RECORDANDO

Se adormecen las horas cansadas.
Mi pensamiento burbujea al respirar en tu ventana.
Nadie responde en la casa del ayer, está cerrada.
Distrae el recuerdo, la primavera ha pasado.

Ya no existen huellas asombradas de pasos.
El jardín está solo, herido, sin que nadie riegue sus plantas.
Se han secado, sin poder rociarlas con mis lágrimas.
Siguen cegadas como mi alma, el día que dejaste de amarme.

No hay respuesta, mi suerte de locura es de nadie.
Solo trae el pensamiento quimérico, un instante.
Imposible de negar a escondidas, lo irremediable.
Mientras, el cielo con su lluvia, acompaña mi fantasma.

Amanece, la cama envuelve a mi célibe cuerpo vaporoso.
Emotiva, ya no quiero dormir y volver a soñarlo.
¡No mientras desvarío! Y descansa olvidando.
Si despiertas, pierdes más el tiempo recordando.

Beatriz Mobilia


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Eres poeta, pájaro, viento, agua y tierra, no importa donde estés,
todos somos la armonía del universo.

Blanca C. de Dal Bon

SE ESCONDIERON LAS PALABRAS

Revista Literaria UTOPÍAS


SE ESCONDIERON LAS PALABRAS

Se escondieron las palabras
están en las sombras, sumergidas
será que están cristalizadas
por el riesgo de mi cordura helada.

Inunda mi corazón angustia
quiere evitar la daga de la cita
Sensatez de suplicar encubierto
lo que silencia cerrada mi alma.

Estoy en tu búsqueda consoladora
impulsa tu articulación perdida.
Exhalando boca a boca la felicidad que ingresa
volviendo la voz que transmite la palabra fundadora.

Beatriz Mobilia

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La guitarra es para mí un poco el templo donde yo entro a rezar.
Cuando necesito musitar mi salmo profundo, voy a la guitarra.
Por supuesto, no voy a tocar chacareras, que me encantan, ni gatos.
La chacarera en Santiago del Estero, la zamba en Tucumán
y el estilo en la provincia de Buenos Aires, para mi eso
configura la atmósfera tradicional y hermosa.
Pero para rezar, la vidala. Y la hora no importa, las nueve o
las tres de la mañana y no necesito el estímulo del vino, ni de amigos. Respondo al reclamo interior, al “cascabel” como lo llamaba
Ortega y Gasset: cuando se agita dentro de uno
el cascabel, es cuando se necesita andar ese camino para ver
qué rebaño lo anda buscando.
Atahualpa Yupanqui
1908 -1992

Cazador

CAZADOR

Cazador, que ofuscación
tiene tu alma, de color grisácea
que no podés centralizar amor.

Ceñudo hombre, nunca serás paradisíaco
cazurro te nutrís con tu detonador
expurgas para vos autorizar
y continuás en la sombra con tu arcabuz.

Presumís de hacer magnífico tu divulgar
pero en tu interior, tu sangre te lo dicta
que sos el pésame de tus propias víctimas
porque no podés salvar, tu inhumano corazón.

Beatriz Mobilia


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No se pasa de lo posible a lo real sino de lo imposible a lo verdadero.
Muchas utopías han sido futuras realidades.

María Zambrano

EL CEDRO SOLITARIO

EL CEDRO SOLITARIO
por Alcira Lucena

Siempre se sintió diferente al resto, ya de pequeño cuando solo era una pequeña semilla voló lejos, alejándose de sus hermanos. Huraño y solitario, no permitió que nadie lo molestara y cuando algún retoño quiso ubicarse cerca de él se las ingenió para alejarlo. Fue así como quedó solo, erguido en un claro del bosque, a su alrededor solo había pasto suave y algunas flores.
Algunas veces a través de la brisa le llegaban las voces de sus compañeros desde el bosque preguntándole el por qué de su aislamiento, él les contestaba que no quería nadie que le hiciera sombra, deseaba disfrutar a pleno del sol radiante, afirmando que el estar separado del resto, en un lugar “tan privilegiado”, le permitía observar si algún indeseable se acercaba.
Se había ubicado en un imponente escenario natural, era conciente que todas las miradas convergían hacia él, admirándolo en su plenitud, bello, esbelto… y solitario.
Pese a todo, algunas veces se aburría, aunque no le gustaba reconocerlo, en esos momentos sentía la necesidad de tener cerca a sus hermanos, sentir otros perfumes, escuchar las voces de la naturaleza.
Pero los pájaros se quedaban en el bosque ya que preferían volar de copa en copa, en ese techo umbroso y protegido, ellos igual que el resto de los animales se acostumbraron a verlo desde lejos.
Él fingía disfrutar su soledad, y para acentuar la leyenda se mostraba hosco cuando algún visitante casual intentaba acercarse, enredó sus ramas en un tejido incómodo para cobijar nidos o proteger criaturas, ni siquiera el más pequeño de los pájaros podía posarse en ellas.
Hasta que una tarde observó que el cielo se oscurecía de una manera diferente, nubes extrañas cubrieron el sol y la belleza habitual del atardecer se convirtió en algo aterrador y siniestro.
Un viento cálido y húmedo lo envolvió, sopló cada vez con más intensidad y pronto sintió que sus ramas se desgajaban por la fuerza de un violento huracán. Ahogado por la lluvia pidió socorro, a lo lejos – en el bosque – nadie lo escuchó, aunque tampoco hubieran podido ayudarlo. En medio de la fronda los amigos de diferentes especies unieron sus fuerzas, inclinaron las copas más altas y cubrieron así los espacios vulnerables, de esa manera impidieron el desastre.
El solitario cedro sufrió toda la noche la fuerza del temporal, al amanecer, exhausto, caído sobre el suelo, sintió el calor del sol en sus ramas destrozadas poco a poco los rayos penetraron hasta lo más profundo de su tronco de heridas abiertas y resecaron las raíces que habían asomado a la superficie cuando cayó vencido.
Así comenzó otro calvario, durante el día observó la verde frescura que lo rodeaba, inalcanzable, el bosque se recuperaba y a media mañana el trino de pájaros y el bullicio de las criaturas le llegó armonioso, como todos los días.
El destrozado cedro apenas visualizó ese renacer ya que agonizaba solitario, en medio del claro inundado de luz, bajo el cruento sol, con la certeza que ya era muy tarde para intentar comenzar de nuevo, y aprender a compartir la sombra.

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Revista Literaria UTOPÍAS

EL VERDE FOLLAJE

Ni siquiera vio sus manos arrugarse.
La mujer lo llamó, ¿qué haces ahí? ¡Hace dos horas que te estoy llamando, ya está la comida! Sentado en la mesa familiar miró a sus hijos, el mayor con el pelo largo y anteojos, barba ¿desde cuándo?, anteojos ¿ahora El hombre caminaba apurado, llegó a la esquina y esperó el paso del semáforo para cruzar, apenas tuvo luz verde continuó su marcha eludiendo uno a uno los transeúntes que venían en sentido contrario. El lugar donde había estacionado su auto estaba a mitad de cuadra, escuchó un grito de un nene “¡mirá mamá!” y levantó la vista siguiendo la dirección que el pequeño indicaba. No vio nada, al menos nada extraordinario. La vocecita continuaba “¿Mami, se van a caer?”. En lo alto del árbol unos globos de colores se habían enganchado entre las ramas.
Se quedó mirando mientras madre e hijo se alejaban, estaba asombrado de ver el follaje entre el que apenas se divisaban los globos. Continuó su marcha pensativo, abrió el auto, se sentó y mientras conducía miraba los árboles de la avenida, tomó por 9 de Julio, las flores azules de los jacarandás le parecieron maravillosas. No las había visto a la mañana cuando hizo el camino inverso.
¿Cuándo florecieron los jacarandás? Casi nunca miraba el paisaje que recorría todos los días, solo semáforos, autos, bocinas y más semáforos.
¿Cuándo brotaron los árboles?, nunca les prestaba atención, recordó una tarde en la oficina que se distrajo, mientras hablaba por teléfono, mirando las ramas peladas que se veían desde su ventana. Y después… ahora se encontraba con este verdor.
Salió de la autopista, miró las calles conocidas de su barrio con ojos de turista ante un mundo desconocido, casas nuevas, casas viejas, negocios, vecinos.
Entró en su casa, la hija adolescente estaba sentada viendo televisión, miró por primera vez sus ojos pintados, las uñas de color negro, el cabello lacio ¿no tenía rulos cuando era chica?, ¿cuándo se puso lacio?, ese cuerpo… ya no era la nena. ¿Cambió tanto y no me di cuenta?
En ese momento llegaba la esposa de la calle, sorprendida por tener al marido tan temprano en casa, un beso ligero y… qué rara que estaba, esos ojos cansados, el paso más lento, la espalda más curvada, los zapatos gastados. ¿Desde cuándo está así? ¿Cuándo empezó todo esto?
Fue al dormitorio, sentado en la cama se miró en el espejo grande del placard, esa cara no podía ser la suya, las arrugas, el cuerpo, miró sus manos en el reflejo y después bajó la vista mientras las levantaba, arrugadas, secas. ¿Desde cuándo estoy así? Se quedó pensando.
Podía describir uno a uno los estimados de ventas cumplidos, las variaciones de mercado, la competencia y el proyectado para los tres próximos años. El cálculo de costos y la estimación de superavit acorde con la inflación. No se le escapaba ningún detalle y estaba al tanto de cada una de las pequeñas variaciones en la curva de ganancias.
Pero no vio a su nena convertirse en esa hermosa jovencita, ni a su esposa mientras se le curvaba la espalda o gastaban los zapatos.
usas anteojos? - le preguntó.
- ¡Como se ve que no te das cuenta de nada! ¡Hace más de una año que los usa!, pero vos ni te enteraste – escuchó la voz de la esposa.
¿Qué te pasa? Le preguntaron al verlo tan distraído. No supo explicarse bien, solo atinó a decir: ¡es que los árboles brotaron y se llenaron de hojas!
¿Qué tiene que ver una cosa con la otra, los anteojos con los árboles?
Nada, los árboles con las arrugas, los años con los hijos crecidos, la rutina con los cambios, el trabajo con la vida que pasa.
Mientras tomaban el café miró a su familia y les pidió ayuda: ¡por favor! – les dijo – ¡ayúdenme a mirar, estuve muchos años ciego!.
por Alcira Lucena

AQUEL MUNDO DE ROBERTO,

Revista Literaria UTOPÍAS

AQUEL MUNDO DE ROBERTO,
ALLÁ EN SU INFANCIA PROVINCIANA
Por Ana María La Greca

(Dedicado a mi hermano Hugo y amigos, compinches
de mi infancia, en el pueblo de General Las Heras,
provincia de Buenos Aires)

Roberto llega y recibe el fervoroso saludo de Tigre, el perro, al que debe contener con una amenaza. Luego entra en su habitación, cierra la puerta y la traba con el pasador, abre los postigos de la ventana que da al fondo de la vieja casona, bajo la galería de chapas galvanizadas, silba, y de inmediato aparece el animal. De un salto entra en el cuarto. Con la cola en movimiento continuo y varias lamidas en la cara del dueño en agradecimiento por la felicidad proporcionada, para después echarse sobre la alfombra de cuero de vaca blanco y negro.
En la radio ya comenzó “Los Pérez García”, el programa favorito de todos. Las voces de Doña Clara y Don Pedro salen de los receptores del vecindario. ¡Hasta en la escuela se comenta sobre esta familia radial! Maestros y alumnos conversan acerca de la enseñanza moral y de buena convivencia que surgen de la comedia.
Los niños escriben basándose en los temas tratados. Usan lapicera de pluma fuente que cargan en los tinteros involcables (que siempre terminan derramados en el pupitre o guardapolvo, con la consiguiente reprimenda de la respetada educadora y los rezongos de la madre que debe quitar con sal y limón, al sol, la intensa mancha).
Algunos pocos tenían Birome y así evitaban las indecorosas salpicaduras y el uso del rodillo secante, elemento productor de hábitos casi maniáticos, puesto que se escribían dos o tres palabras con la obligada mano derecha y con la izquierda se hacía el vaivén de absorción para extraer la sobrecarga de tinta y las palabras quedaban allí, impresas al revés.
- ¡Mirá, Roberto, si seguís agujereando las hojas del cuaderno por borrar tanto, este domingo no vas a ir a la función matinée del Cine Unión!
- Te prometo, papá, no borronear más las hojas y prestar atención para no equivocarme tanto.
Dos de la tarde de un domingo frío y con sol.



Revista Literaria UTOPÍAS

Por los altos parlantes de la calle principal del pueblo se escucha música, se repite a cada rato el chamamé de moda: “Merceditas”, el cual Roberto y los amigos cantan a coro mientras se dirigen al cine.
En la panadería “El sol de España” compran confites y rosquitas.
A Roberto las golosinas siempre se le terminan antes de la mitad de la primer película, por eso tiene algunas monedas de cinco y diez centavos para gastarlas cuando llega el intervalo en maní con chocolate y caramelos Media Hora.
La proyección se corta a menudo y la oscuridad se vuelve sonora por los gritos, zapateos y chiflidos. Otra vez la iluminación, alguien aprovecha para abastecerse de bocadito Colibrí de chocolate y menta, no quiere convidar, y cuando se inicia el espectáculo lo va comiendo de a trozos.
Pero ese olor tan exquisito le hace decir a otro en voz baja:
-¡Dame un mordiscón, nada más! El próximo domingo voy a comprar uno y te lo voy a devolver.
Los dedos de Hugo van cortando minúsculas porciones de reparto.
Mientras tanto, Carlitos Chaplín, El Gordo y el Flaco, los Tres Chiflados o los Hermanos Marx, continúan en la pantalla de dos colores logrando arrancar inocentes carcajadas con sus pícaras e ingenuas aventuras. Hasta que el último “The End” los despide. La próxima semana volverán.
Regreso a casa con el Tigre que finalizó su paciente espera en la puerta. Gran satisfacción en las caras sonrientes.
Cena temprana.
Se oye una madre que dice:
- Mañana hay que madrugar para ir a la escuela.
Veinte y treinta horas, listos en las camas para dormir. Las mujeres cosen y tejen mientras escuchan en Radio Porteña la obra: “La Tercera Palabra” que transmiten directamente de algún teatro de la ciudad de Buenos Aires. El padre y el abuelo dialogan de los graves problemas económicos que la guerra europea trae aparejados. En la mesa, el diario “La Prensa”.
Afuera, todo es silencio y penumbra. Por la calle, de vez en cuando pasa un carro o un sulky levantando el polvo de la tierra seca. Es un año de pocas lluvias y el camión regador no ha pasado.

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AMPARO

Tu frágil pequeñez enternecía
y por eso, sin ser su vástago, un padre tenías.
Copa de vida en erguido crecer.
Nuestro balcón asomado te llamaba
y a él llegaste en un singular abrazo.
Descanso, sumergida mi mirada, en tu follaje,
mientras un pájaro ensaya primavera,
entre tus manecillas esmeraldas.
Pantalla gritando sombra y verde
en el vaivén que corta el ropaje del estío.
Ser que me ampara día y noche
hasta con sus ramas en arrugada desnudez
e inmóviles ante el gélido viento que espanta.
Por vez única, en el Día de la Independencia,
vestido de blanco por níveos copos,
me deslumbraste con esa visión alucinante.
Hoy, añoso, tomas del sol mayor energía
para dar frescura al hábitat de mis sueños
y pese a que la muerte te dejó sin tutoría
desde mi lecho, aún siento que él a través de ti
me saluda y enciende una ilusión todas las mañanas.

Ana María La Greca
24 Nov. 2007

Quince años de utopías

QUINCE AÑOS DE UTOPÍAS

Se despertó gloriosa la mañana
con un tapiz real de primavera,
quince años pasaron de quimeras,
de ilusiones azules cotidianas.

En el aire se escuchan las campanas
con la luz que atraviesa las fronteras,
porque somos así, las mensajeras
que sueñan con la dicha más cercana.

Al festejar la fecha quinceañera
con amigos que vienen al encuentro,
sintiendo que las aves vuelan dentro

brindándonos a todos su energía.
Con la pasión que siempre nos genera
un recinto colmado de Utopías.

Haydée Fuentes

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- La sociedad de masas no quiere la cultura sino el esparcimiento.

- El progreso y la catástrofe son el anverso y reverso
de la misma medalla.

- Bajo condiciones de tiranía es mucho más fácil actuar que pensar.

Hannah Arendt
Pensadora alemana

Artesana de la Vida

ARTESANA DE LA VIDA
Par a Alcira en el día de su cumpleaños

Imagen de la vida, en el tapiz de los días
amasas con cariño el don de la amistad,
tu diáfana sonrisa se vuelve compañía
y tu abrazo fraterno, se vuelve eternidad.

La madera fragante que existe todavía
en tu palabra suave, llena de claridad,
que vuelcas en tus cuentos con total hidalguía
y nos colmas el alma de dulce afinidad.

Artesana del mundo, hoy queremos brindar
y embriagarnos con vino del amor y el placer,
y pedirle a la vida saber agradecer

los años transcurridos en total armonía.
Por el naciente llegan las flores de azahar,
y el perfume en el viento, sembrará poesía.

Haydée Fuentes


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El humorismo popular ha acuñado aquello de:
“Mamá, haceme grande que zonzo me vengo solo!”
pero esa es otra zoncera más. Porque ocurre a la
inversa. Nos hacen zonzos para que no nos
vengamos grandes.

Arturo Jauretche
Pensador y escritor

Manto de Olvido

MANTO DE OLVIDO

Encerré entre mis manos el bagaje
de los sueños que tuve en esta vida,
fue el bálsamo de luz, que sin medida
cobijó mi deseo y mi coraje.

Todo se mueve en sólido carruaje
donde llevamos riendas adheridas,
si debemos parar, en la embestida,
tratemos de aplacar el repechaje.

Las palabras a veces traicioneras
te hacen decir vocablos no queridos,
y si dichas están, queman la hoguera.

Es por eso que a veces el olvido,
tiende un manto sutil, adormecido,
para lograr vivir una quimera.

Haydée Fuentes


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El pueblo en que nací, en el Oeste de Buenos Aires,
era 30 años antes territorio indio, pero la escuela a la que
concurrí ignoraba oficialmente a los ranqueles.
debo a Buffalo Hill y a las primeras películas de
cowboys mi primera noticia de los indios americanos.
¡Estos eran indios! Y no estos ranqueles indignos de
la enseñanza normalista.

Arturo Jauretche
Pensador y escritor argentino – 1901 - 1974

Siempre regresando

Revista Literaria UTOPÍAS

SIEMPRE REGRESANDO
por Blanca C. de Dal Bon


Los que pueden se refugian en el río.
Las pobres alondras vuelan en círculo.
Las palomas buscan sus nidos.
El entorno es gris, niebla de polvo en deshechos. La tierra está herida.
Un zorzal ha perdido a la compañera.
El hombre nada ve, sólo calcula las ganancias por los troncos en la caravana de camiones.
El planeta azul, tercero después de su estrella el sol, pierde brillo, sin futuro.
Guerras, fuego, inundaciones. Aguas con petróleo, deshechos industriales, contaminan.
Y en las cúpulas gubernamentales… indiferencia.
¿Acaso somos una metáfora del pasado?

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- Quien no actúa como piensa, termina pensando como actúa.

- Jamás se hace el mal en forma tan plena y alegre como
cuando se actúa por un falso principio de conciencia.

Blas Pascal
Científico y filósofo francés 1623 – 1662
SIN CONCESIÓN
por Blanca C. de Dal Bon

Cruzo la calle de tierra hacia la casa vieja, amarilla, con ventanas altas y rejas verdes, en la puerta una cortina de tiras sin color, al entrar piso de ladrillos. Conozco su historia, fue un almacén de campo; al morir el padre de la Gringa, el marido, un borrachín y malevo, lo transformó en un boliche. No podía tener la casa otro destino.
Apareció el hombre y ahí nomás me atajó, pinta de bravucón, como para intimidar: ¿qué busca? – preguntó.
- Soy la Micaela de los Funes, la Gringa me dijo que necesitaba una mujer para que lo ayude ya que ella con tantos gurises no puede…
- Sos muy flaca, aquí hay que hamacarse todo el día y parte de la noche.
- No se engañe, trabajé los últimos cinco años con el turco Alí, hasta que murió.
- ¡Ah! – contestó – me contaron que se intoxicó con lo que fumigaba.
Mientras hablaba aproveché para mirar las destartaladas mesas, el mostrador con trapos sucios, los porrones y las botellas amontonadas en los costados, en los estantes vasos oscuros por el mal lavado. En los ganchos colgados del techo salames y mortadelas. Dos parroquianos jugando a las cartas y otro durmiendo con la cabeza sobre los brazos apoyados en la mesa.
- Mirá – me dijo – si te quedás yo no permito entrevero ni amoríos con los hombres, nada de peleas, nada…
Me miró fijo como si me sacara la ropa a tirones, agaché la cabeza, dudé – pero no tenía donde ir - le dije muy quedo.
- En el fondo está la Gringa, ella te va a decir dónde vas a dormir. Tomó de un golpe un vaso con grapa.
Levanté mis bártulos del suelo, me fui pensando: “sólo le sacaré la roña, serviré a los parroquianos. Nada más. Porque sino a éste le va a pasar lo del turco”.
Mis pies como garras se hundieron en los ladrillos del piso del boliche como cuando era niña.
Cumpliré la promesa a mi madre: jamás le diré a la Gringa que su viejo, era también mi padre.

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Trozos de pan

TROZOS DE PAN

Verlo sentado, quieto entre las plantas
con sueños fugitivos, muy lejanos.
Rotas vivencias que no puede ver.
Distancias, sin la luz de la memoria
de un ayer que desea compartir.
En la cabeza los hilos de luna.
Mueve las manos como si atrapara
mariposas en plena trayectoria
entre la rosa, el cielo y mi jazmín.
Color de flor, la tarde es inocente.
Trozos de pan mojados en la leche
sabrosa, dulce y sobria comida,
bello manjar en la boca sin dientes.
Perla de pergamino en la piel.
Ya caen del naranjo como nieve
efluvio de perfumes y pétalos
que como todos los sueños mueren
y renacen al sol cada día.
Las palabras son rezos de añoranzas
música que volando se pierde
tras el alegre aletear de los pájaros
que raudos llevan en el pico su pan.

Blanca C. de Dal Bon

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La felicidad no se da la mano con la mezquindad.

Dominga Starópoli

Historia

HISTORIA

Encuentro con el pasado.

Respuesta al hoy.

Cenizas que el tiempo acumula
y el viento esporádicamente
nos acerca.

Huellas del ayer.



REENCUENTRO

Ver a quien había quedado lejos en el tiempo,
me obligó a un viaje al pasado.

Ensamble del ayer y el hoy.

Llama que enciende y anima
el fuego de momentos vividos
casi convertidos en cenizas.

Lidia Arch

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Si uno se para muy rígidamente sobre sus principios,
difícilmente vea a las otras personas.

Agatha Christie
Escritora inglesa 1891 – 1976

Impotencia

IMPOTENCIA
por Lidia Arch

Hoy conseguí el asiento que da a la puerta de descenso del colectivo.
El pasillo es una masa compacta de gente que trata de sostenerse con grotescos movimientos.
Una navaja se desliza en un bolso que está cerca de mi antebrazo; dos dedos ágiles extraen una billetera, sigo el recorrido de la mano, levanto la mirada hasta sus ojos que descubren los míos.
La mano hace un movimiento amenazador con la navaja.
Parada, timbre, su espalda desaparece tras la puerta que cierra.


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- El que sospecha de todos invita a que lo traicionen.

- Debemos amar a nuestro país aunque nos trate injustamente.

- Quienes creen que el dinero lo hace todo, terminan haciendo todo por dinero.

Voltaire
Filósofo y escritor francés 1694 -1778

Ana

Revista Literaria UTOPÍAS

ANA
por Lidia Arch

Ana percibía desde su aguda sensibilidad, que se acercaba ese final sin hora de llegada que, con rayos naranja y fuego, le atraía y atemorizaba, como un infinito atardecer de pampas.
Con la dificultad que otorgan los años, observa una y otra vez las pinturas, eses referidas a la luna, una, reflejaba caprichosos arabescos con matices grises dibujados, en otra se veía enamorada a orillas del río que aquella hacía brillar y ésta, expandía sombra y luz desde su escondite tras los cerros y las nubes.
Aún recuerda la sensación de vacío que sintió cuando su incógnita fue develada, hace hoy mucho tiempo.
Luego siguió fiel a su inspiración recurriendo a la inagotable naturaleza, pintó el albergue de los pájaros al atardecer, arbustos en los que el ciclo de vida renace cada primavera, después de haber puesto a prueba su paciencia en el invierno.
Pero el curso del tiempo, que es efímero en ansias plenas, eterno en el dolor, fue llenando su vida sin dejar en blanco un solo instante, se llevó su juventud junto a la agilidad de sus dedos, hoy inertes.
Ana sigue pintando, con las alas de su imaginación, cuadros que solo ella disfruta, estampas de momentos vividos, largos callejones silenciosos bordeados de tilos, que seguro tendrán el color opacado como el azul de sus ojos que ayer fueran brillantes…
Ni el tiempo en su transcurso, ni la quietud de sus dedos le pudieron robar la dulce sonrisa, nacida tal vez de la magia del arte que anida en su espíritu.

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No fue sino muy adelante en la vida que descubrí
lo fácil que es decir “no sé”.

W. Somerset Maugham
Dramaturgo inglés 1874 - 1965

EDITORIAL

Un nuevo ejemplar de UTOPÍAS está en las manos de nuestros lectores, en estas páginas se encuentran plasmados esfuerzos y proyectos, como siempre continuamos con la distribución gratuita que se logra merced a la colaboración de comerciantes, empresarios, profesionales, vecinos, amigos, que con su adhesión nos permiten concretar esta “utopía”.
En este número se encuentran poemas y cuentos de miembros del grupo literario e invitados especiales.
Como es habitual se cubre con notas y reportajes información relacionada con nuestro querido barrio de Liniers. La historia de Cayetano Silva, un desconocido para muchos que al leer sobre su vida y obra se enorgullecerán de que una calle lleve su nombre.
También están los personajes del barrio, la pianista Alicia Mazzieri y la señora Elba Sardi, a partir de esta publicación pretendemos que sean conocidas en su real valer por los lectores de UTOPÍAS.
Rescatamos del olvido a poetas y escritores del interior del país, en esta ocasión: Pastora González de Nicolai de la provincia de La Rioja y Clara Saravia Linares de la provincia de Salta.
En Historias de Vida una verdadera epopeya, la trágica desaparición y el exterminio de los indios Kilmes, historia de un pasado que podemos analizar con la emoción del presente y la conciencia de otros pueblos originarios que están siendo sometidos a la pobreza y el desamparo.
Por último, como siempre la cocina y los sabores, los recuerdos y el presente se mezclan para darnos: sabor y color.
En Utopías en proyección están las actividades desarrolladas durante el año, proyectos de trabajo que se han concretado, todo ello constituye una trama de palabras, hechos, historias y más historias que compartimos con el placer de sentir que en este año que termina, el 2007, algo hemos hecho y – lo que es mejor – continuamos haciendo.
¿Qué es? Simplemente, seguir viviendo, pero no de cualquier modo, hacerlo sin abandonar nuestras UTOPÍAS.
Hasta el año que viene.
Alcira Lucena