por Lucy Laffitte
Me encanta leer tus cartas, tus versos, tu amor por la naturaleza, tus deseos de aprender; tu perfume, tu cariño a tu pueblo, a sus calles, a volver. Quizás yo sepa sin saber lo difícil de ciertos descubrimientos en el extraño mundo de los sentimientos. Querer, sentirse flotar, cerrar los ojos y sentir la sensación de los perfumes que se acercan de un pasado cercano.
El país misterioso de los perfumes. ¿Acaso no vivimos sumergidos en una extraña y vaga actitud siempre adolescente? Sobre todo cuando nos toca la vara mágica de la primavera.
Dilo tú, yo estoy muy cerca tuyo con mis ramas, no diría al acecho sino a esto que se llama naturaleza.
Esa bella pared sola quiere ser vestida por verdes hojas que acaricien sus coloridos y hermosos cimientos. Yo soy un gajo que crece y quiere taparte con verdes.
Si sientes, cualquier noche de estas que una rama golpea tu cuarto, déjala entrar, quiere pasar a besar y palpar a la extraña mujer de un tranvía que viaja sola.
NOTA: Exte texto fue hallado entre trabajos sin terminar de nuestra querida Lucy Laffitte, nos permitimos publicarlo, tal cual fue escrito, con el deseo de compartir la belleza del mismo.
Para que el alma no se vuelva ceniza
alimentémosla de humanidad.
Beatriz Mobilia