Revista Literaria Utopías Año 8 Nº 12- Junio 2000
LARGA ESPERA
Mañana de domingo, vestido de soldado.
El fusil en el hombro, tu rostro tan amado.
Silencioso y solemne, la mirada distante.
La marcha de Malvinas, es un quiebre vibrante.
Tu vida es una flor, una luz en el cielo.
Soy un tallo partido, cubierto por un velo.
Te recuerdo pequeño, te hablaba de la historia.
El honrar a la Patria, se inscribió en tu memoria.
Y en un Salve Argentina, cantado con unción.
Fue prendiendo en tu pecho mi creciente emoción.
En esa larga siembra buscando la verdad.
Guardaste una semilla, llamada libertad.
No puedo soportar, la tenida espera.
La paloma en su vuelo, dibuja otra frontera.
El aire del otoño, disfrazado de viento.
Quiso arrancar de cuajo, la raíz de tu intento.
Intento de ser héroe, a la lucha de partir.
Los verbos conjugados son: vencer o morir.
El manto de las hojas, en lenguaje sombrío.
Tembló sobre tu cuerpo, como el cauce del río.
Y partiste cantando; yo quedé con mi llanto.
Crecía tu coraje, crecía mi quebranto.
Te empujaron las nubes, te hundiste en la trinchera.
La oscuridad desierta dio paso a la quimera.
Regresaste una tarde con los ojos cansados.
El sueño que llevaste, te lo habían robado.
Y tu cuerpo vencido, pude ver el dolor.
Curaré tus heridas, el remedio es “amor”.
Elisa Norma Vázquez
Junio 2000
Para mi hijo Alex
sábado, 14 de junio de 2008
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